“El Plato del Bien Comer” fue elaborado por expertos mexicanos en nutrición para promover una alimentación saludable, el cual puede utilizarse como una herramienta para planear nuestras comidas a lo largo del día. Lo puedes encontrar en los empaques de diversos productos alimenticios que se utilizan frecuentemente en el hogar.
“El Plato del Bien Comer” clasifica a los alimentos en tres grupos:
- Verduras y frutas como zanahorias, calabacitas, nopales, jitomates, lechuga, hojas verdes, pepinos, papaya, manzana, plátano, sandía, uvas, naranja, guayaba, etc.
- Cereales como tortillas, pan, pasta, papa, camote, galletas, amaranto, etc.
- Leguminosas y alimentos de origen animal como granos secos como frijoles, lentejas, habas, garbanzo, pescado, carnes rojas, pollo, huevo, leche, queso.

Para promover que las comidas a lo largo del día sean equilibradas y completas se debe seguir una sencilla regla: “Incluir al menos un alimento de cada grupo en cada comida del día”, por ejemplo, para el desayuno un plato de papaya del grupo de “Verduras y frutas”, unas quesadillas con frijoles de la olla, donde las tortillas pertenecen al grupo de “Cereales”, y el queso y los frijoles al de “Leguminosas y alimentos de origen animal”.
Para seguir esta regla de una manera práctica, existen los llamados platillos sabios que son aquellos que contienen los tres grupos de alimentos. Por ejemplo, tacos de rajas con queso, donde tenemos a las rajas del grupo de “Verduras y Frutas”, a las tortillas del de “Cereales” y al queso del grupo de “Leguminosas y Alimentos de Origen Animal”.
Pero no te preocupes, si tu platillo que tenías pensado para preparar el día de hoy no es un platillo sabio, pues siempre hay forma de convertirlo en uno. A continuación te presentamos dos recetas, las cuales podemos transformarlos en platillos sabios si los servimos con una ración de arroz o lo acompañamos con tortillas.


|